Zarza

ZARZA

1.- Nombre científico: Rubus fruticosus.


2.- Otros nombres comunes: Mora, zarzamora.


3.- Partes de la planta de uso médico: Las hojas, y también el jugo preparado a partir de los frutos.


4.- Descripción de la planta: Casi todo el mundo conoce a las zarzas, crece en muchas formas distintas, tanto en la llanura como en las montañas. Las flores son de color blanco o rosado; los frutos son primero verdes, después rojos, y por último negro azulados. Según la subespecie, de las que hay un gran número, pueden ser de color más o menos azul, tamaño mayor o menor, ser insípidos o aromáticos. Las hojas son pentapinnadas por la parte superior y tripinnadas por la inferior. Los folíolos grandes y ovalados, acabados en punta y dentados, son lisos por el haz y pilosos por el envés y poseen pecíolos espinosos. Los nervios del envés llevan también en ocasiones espinas.


5.- Época de floración: La zarza no tiene una época de floración unitaria. Lo hace desde mediados de la primavera hasta incluso entrado el invierno, dependiendo mucho de la localidad, luego hacen una pausa invernal y vuelven a florecer a continuación. Por esa razón, en un mismo ejemplar pueden encontrarse flores, frutos inmaduros y frutos maduros todos juntos. Es frecuente que florezcan hasta las primeras nieves.


6.- Presencia: Escombreras, bosquetes, desmontes, bordes de caminos y pendientes soleadas, son los lugares preferidos por las zarzas. El matorral puede resultar bastante impenetrable y sus ramas van provistas de espinas curvas.


7.- Sustancias activas: Las hojas contienen taninos, ácidos orgánicos, flavona, algo de vitamina C y vestigios de un aceite esencial. Respecto al jugo obtenido de los frutos, contiene ácidos valiosos, minerales y vitaminas.


8.- Acción curativa y uso: Debido a su contenido en tanino, las hojas de zarza son un astringente suave que resulta adecuado para el tratamiento de las mucosas inflamadas (gárgaras y enjuagues). Su sabor acre es muy apreciado en las mezclas de distintos tipos y en los llamados tés caseros. Junto con las hojas de frambueso, constituyen la base del té. Se puede preparar asímismo con ellas solas. Indicamos más abajo el método de preparación. Los antiguos romanos apreciaban mucho las zarzamoras. Masticaban sus hojas jóvenes para fortalecer las encías y utilizaban los brotes contra la diarrea y las hemorragias. En los recetarios de herboristería de la Edad Media, se hicieron muchas alabanzas sobre esta especie. Se utilizaban las hojas, los brotes nuevos, las flores y las bayas, e incluso las raíces. Su principal aplicación consistía contra los dolores gástricos e intestinales, para purificar la sangre y como tonificante. Esta planta se utilizó igualmente contra la gripe, la degeneración mucosa de los órganos respiratorios, la fiebre, las anginas y las erupciones cutáneas. Otra utilidad interesante y relativa al jugo de zarzamora es la de hacer desaparecer la ronquera, si se hacen gárgaras con el mismo y luego se bebe a sorbos. Para ello hay que calentarlo ligeramente. Especialmente los cantantes y oradores pueden cuidar de esa manera sencilla sus voces sometidas a tensiones excesivas.


9.- Consejo particular: Al que le guste preparar su propio té casero y recolectar por sí mismo los componentes, le recomendamos la siguiente receta: Se recogen y mezclan hojas frescas y jóvenes de frambueso y una cantidad doble de hojas también frescas de zarza. Hay que aplastarlas después un poco pasando por encima un rodillo de madera. Se rocía un poco de agua y se meten en un paño que se cuelga en un lugar caliente. Mediante un proceso de fermentación se produce al cabo de 2 ó 3 días un olor intenso que recuerda al de rosas. Hay que secarlas entonces rápidamente. El té así preparado se guarda en un recipiente bien cerrado. Se prepara del mismo modo que un té negro normal. A esta mezcla se le pueden añadir otras plantas medicinales, según las necesidades. La proporción entre ellas se orientará según los resultados que se quieran obtener. Se indican más abajo en la sección recetas dos ejemplos de tés muy eficaces contra la tos, y estomacal, respectivamente.


10.- Recolección y preparación: Las hojas deben recogerse cuando son jóvenes, pero ya completamente desarrolladas. La época ideal para hacerlo es durante el último mes de las primavera. Hay que proceder inmediatamente al secado. El calor artificial resulta recomendable cuando la temperatura no supera los 40ºC. Para el jugo hacen falta los frutos totalmente maduros. Sólo entonces son eficaces.


11.- Efectos secundarios: Las zarzamoras y los preparados de té a base de hojas, carecen por completo de efectos secundarios.


12.- Recetas:
Té común de zarza: Se vierte 1/4 de litro de agua hirviendo sobre 2 cucharaditas llenas de las hojas, se deja reposar por espacio de 15 minutos, se cuela, se añade limón y/o se endulza con miel para beberlo. Para las gárgaras se utiliza sin esos aditivos.
Té casero para la tos: La preparación es análoga al anterior usando hojas de zarza, hojas de frambueso, hojas de tusílago y flores de tilo, en la proporción 1:1:2:2.
Té estomacal Dada la mezcla formada por hojas de zarzamora, hojas de frambueso, manzanilla y menta piperita en la proporción 1:1:2:2, se vierte 1/4 de litro de agua hirviendo sobre un par de cucharaditas de la misma, se deja reposar por 10 minutos y se cuela. Este té elimina las dispepsias, los dolores de estómago y los mareos y dá asímismo buenos resultados en los casos de flatulencia y diarrea.