Zanahoria

ZANAHORIA

1.- Nombre científico: Daucus carota.


2.- Otros nombres comunes: Acenoria, bufanaga, carrota, carruchera, cenoria.


3.- Partes de la planta de uso médico: La raíz, y en la medicina popular (aunque raras veces) también la hierba y los frutos.


4.- Descripción de la planta: La zanahoria silvestre, de la que proceden los diversos tipos cultivados, se fija al suelo mediante una raíz ahusada, blanquecina y generalmente lignificada. El tallo pubescente alcanza hasta 1 metro de altura, está surcado y posee hojas bi o tripinnadas. La "flor de umbela", de florecillas blancas, es plana al principio, contrayéndose después. Las umbelíferas resultan difíciles de distinguir a los ojos del profano, de modo que los caracteres más llamativos son una gran ayuda. En la zanahoria se tienen en forma de flores de color negro (púrpura situadas en el centro de la umbela, por lo demás blanca). Se tiene la impresión como si hubiera allí un escarabajo. Los punzantes frutos son también una característica importante.


5.- Época de floración: Durante todo el verano e incluso a principios del otoño en determinados lugares.


6.- Presencia: Es una planta frecuente. Se la encuentra en terrenos baldíos, escombreras, prados pobres, matorrales y bordes de camino.


7.- Sustancias activas: Provitamina A, vitaminas B1, B2 y C, flavonoides, aceite esencial y otros.


8.- Acción curativa y uso: La medicina académica emplea la zanahoria principalmente en los trastornos alimenticios de los lactantes y contra la carencia de vitamina A. Se la usa asímismo contra los gusanos y sólo de modo ocacional como diurético. Se utiliza el zumo o las raíces ralladas o picadas. Si se tiene licuadora puede uno preparar el zumo fresco, pues las zanahorias las hay todo el año. Es indiferente tomar el jugo o las zanahorias picadas. Cocidas son también muy sanas, aunque inferiores a crudas en lo que respecta a su acción medicinal. La dosificación es muy variable, recomendándose a los niños con lombrices no tomar durante 1 ó 2 días otra cosa que una papilla de zanahoria cruda. Deben comer la máxima cantidad posible. Del jugo se administra 1/2 litro diario. A los niños con trastornos alimentarios conviene darles varias veces al día 1 cucharada de ese jugo. En cuanto a la medicina popular, se la considera más útil la forma silvestre que la cultivada. Las zanahorias sientan bien al estómago, eliminan la orina y despiertan el apetito. Las semillas molidas y tomadas con vino son buenas para el que tiene lumbago y dolor de vientre. Hay que destacar además el hecho de que la papilla de zanahoria dulce (la cultivada) se utiliza en el tratamiento de las ulceraciones, sobre todo de las úlceras varicosas. La hierba picada en fresco y mezclada con miel se usa también para tratar heridas, y por último cabe comentar que goza de merecida fama como tonificante y sedante.


9.- Recolección y preparación: Ya se ha comentado que hay muchas formas cultivadas, que son las que se usan principalmente como hortaliza o para fines medicinales. Quien quiera utilizar la forma silvestre deberá enterrar las raíces a principios de la primavera o a mediados del otoño. Por lo general se prepara un zumo. Sólo raramente se secan las raíces. El secado se lleva a cabo en un lugar ventilado después de haber cortado las raíces a lo largo. La hierba se recolecta durante la época de floración, se la corta a un palmo sobre el terreno y se la deja secar al aire atada en ramilletes. Las umbelas se recogen poco antes de la madurez total y se secan en un lugar ventilado. Los frutos se obtienen por siega.


10.- Efectos secundarios: Las zanahorias son sanas y no presentan complicaciones siempre que no se coman varios kilogramos al día. En tal caso pueden producirse algunos trastornos debido al exceso de vitamina A.


11.- Recetas:
Té de zanahorias de la raíz, la hierba o de los frutos: Se añade 1/4 de litro de agua hirviendo a 2 cucharaditas de la planta (pueden mezclarse también las diversas partes), dejándolo en reposo por espacio de 5 minutos. Se bebe el té a sorbos distribuido durante todo el día. La cantidad diaria recomendada oscila entre 1/4 y 1/2 de litro.