Rábano rusticano

RÁBANO RUSTICANO

1.- Nombre científico: Armoracia rusticana.


2.- Otros nombres comunes: Jaramago, mostaza romana.


3.- Partes de la planta de uso médico: La raíz.


4.- Descripción de la planta: La raíz vivaz tiene varias cabezas, forma de zanahoria o de rodillo, y es muy larga. Forma primero hojas largamente pecioladas carentes de pecíolo. Las flores, agrupadas en panículas, son blancas. De ellas se desarrollan después los frutos con forma de legumbre.


5.- Época de floración: Durante la última parte de la primavera y la primera parte del verano.


6.- Presencia: El rábano rusticano es oriundo del sur de Europa, pero se cultiva especialmente en Alemania, aunque también en los EE.UU, en huertos y a gran escala. En Alemania existen numerosas regiones de cultivo, vendiéndose las raíces en otoño ya que es una planta que además de medicinal es muy apreciada como acompañante de las carnes, como condimento y como hortaliza. En estado silvestre crece solo en Europa, procedente de huertos.


7.- Sustancias activas: Aceite esencial con sinigrina (glucósido del aceite de mostaza), ácido sulfociánico, asparragina, arginina, sustancias antibióticas volátiles, compuestos potásicos y gran cantidad de vitamina C.


8.- Acción curativa y uso: La medicina académica no utiliza las raíces de esta planta, limitándose por tanto el empleo de las mismas a la medicina popular, aunque desde que se han descubierto en ellas sustancias antibióticas está en aumento el interés hacia esta planta medicinal. A los preparados que contienen estos principios activos se les considera eficaces contra las infecciones de los riñones y de las vías urinarias derivativas así como contra la bronquitis. En las principales áreas de cultivo se considera a esta especie como un remedio excelente contra la tos. Se mezcla rábano muy picadito con igual cantidad de miel o azúcar y se administra 1 cucharadita 2 ó 3 veces al día. Esto se recomienda también contra las dolencias vesicales y renales. A los reumáticos se les dan rábanos rallados y aplicado como cataplasma (untada una masa de las raíces sobre un paño) sobre la nuca, elimina el dolor de cabeza, aplicado en las mejillas hace desaparecer el dolor de muelas, aplicado en la cara quita las pecas y aplicado sobre el pecho alivia el asma. Pero en estos casos hay que usarlo con cuidado ya que el rábano irrita la piel. Las cataplasmas deben mantenerse colocadas entre 5 y 10 minutos. Es raro el uso de la planta contra los dolores de estómago e intestinales.


9.- Empleo como condimento: Rallado en fresco o los preparados especiales con él, son un condimento muy apreciado para acompañar los platos de carne. Combina perfectamente con la carne de vacuno y también la de cerdo, especialmente cuando se la sirve como asado frío. Resulta asímismo recomendable con los embutidos grasos.


10.- Recolección y preparación: Las largas raíces pueden recolectarse desde finales del verano hasta bien entrado el invierno. Se las desentierra y se las suele utilizar crudas. Para mantenerlas frescas se las guarda en un sótano protegido contra las heladas. Se las recubre con tierra y deben dejarse en la oscuridad para evitar que echen renuevos.


11.- Efectos secundarios: Con todas las sustancias irritantes de la piel y de las mucosas, un exceso es siempre perjudicial. El que come en demasía rábano o adereza abundantemente con él, debe contar con síntomas irritativos en el estómago, el intestino y los riñones. Hay que tener cuidado al frotarse con esta planta pues irrita los ojos. Por lo demás, tomada con moderación, no supone mayor problema.