Manzanilla

MANZANILLA

1.- Nombre científico: Matricaria chamomilla.


2.- Otros nombres comunes: Amargaza, bastardilla, bonina, camomila, corona de rey, magarza, matricaria, ojo de buey.


3.- Partes de la planta de uso médico: Las flores y el aceite esencial obtenido de ellas.


4.- Descripción de la planta: De una raíz corta surge el tallo que alcanza de 20 a 50 cm de largo, y sobre el que se disponen hojas bi o trilobuladas. Las cabezuelas se disponen aisladas en los extremos ramificados de la vegetación. Están formadas por una corona de lígulas blancas y unos 400 ó 500 flósculos tubulares de color amarillo situados en el centro. Los frutos son muy pequeños. Unas 20.000 unidades pesan aproximadamente 1 gramo. Las cabezuelas tienen un receptáculo hueco.


5.- Época de floración: A finales de primavera y principios del verano.


6.- Presencia: Es una planta poco exigente. Crece en casi toda Europa en campos de cultivo, escombreras, barbechos, bordes de camino, matorrales, linderos y, sobre todo, campos de cereales.


7.- Sustancias activas: El principal componente de la manzanilla es el aceite esencial. Su composición es muy compleja, siendo sus elementos más importantes el camazuelo y el L-bisabolol, y a diferencia de otros aceites esenciales es de color azul. Otros componentes de la manzanilla son los flavonglucósidos y la cumarina, aunque sólo la conjunción de todos los elementos es la que produce el conocido efecto.


8.- Acción curativa y uso: La manzanilla sirve para uso interno y externo. En el primero se la emplea en forma de té contra los dolores intensos de estómago. Proporciona un alivio rápido y tranquiliza el estómago; incluso tras un breve tratamiento desaparece totalmente la dispepsia. En los casos de gastritis crónica e incluso de úlceras de estómago, resulta igualmente recomendable la cura de manzanilla: con el estómago vacío hay que tomar 3 veces al día una taza de manzanilla. Con los trastornos gástricos que se basan probablemente en deficiencias biliares, conviene mezclarla con menta piperita y toronjil. La menta piperita y la manzanilla a partes iguales constituyen una excelente combinación. Si los trastornos son parcial o totalmente de origen nervioso, la unión de manzanilla y toronjil en la proporción 1:1 resulta especialmente eficaz. La cura de manzanilla contra la gastritis es asímismo un método de tratamiento que da muy buenos resultados. Debido a sus propiedades antiinflamatorias, esta planta se usa externamente con las heridas mal cicatrizadas. Los baños de manzanilla o los apósitos húmedos de la misma, aplicados sobre las heridas han dado resultados tan excelentes como el tratamiento de la estomatitis y de la faringitis. Es frecuente recomendar los apósitos para las heridas de curación dificil. Las irrigaciones y los baños de vapor influyen favorablemente sobre las inflamaciones e irritaciones de las zonas anal y vaginal. Resultan asímismo muy indicados para el tratamiento de los constipados crónicos, inflamaciones agudas y crónicas de las mucosas de la nariz y de la cavidad faríngea y las inflamaciones de los senos accesorios. En cuanto a la medicina popular, es evidente que una planta con tantas propiedades curativas es muy utilizada. Se utiliza esta planta desde antiguo como té en todas las infecciones, pues es capaz de inactivar las toxinas bacterianas de modo que cuando se producen enfermedades infecciosas, pierden su actividad los venenos producidos por las bacterias. Esto explica que el té de manzanilla ejerza una acción positiva en dichas enfemedades y que los vapores de manzanilla lo sean en las afecciones bronquiales de los senos nasales.


9.- Utilización en homeopatía: El homeopático "Chamomilla" ha de considerarse en primer lugar un remedio para el sistema nervioso. La hipersensibilidad de los órganos sensibles y de los sentidos sufre influencia favorable por parte de esta planta, razón por la que se la aplica en las neuralgias cefálicas y faciales, contra los dolores de cabeza punzantes, los ojos y oídos inflamados con dolores intensos, el dolor de muelas y los convulsivos de los órganos digestivos. La manzanilla se emplea también contra la tos (incluso la tos ferina). Influye asímismo favorablemente sobre los dolores de los miembros y los músculos (reumatismo). Suele utilizarse la sexta potencia de la que se administran entre 5 y 10 gotas de 3 a 5 (o incluso 8) veces diarias.


10.- Recolección y preparación: Lo que principalmente se recoge son las cabezuelas sin pecíolo y los restantes elementos herbáceos. Pero cuando está destinada a preparar baños no es necesario ser tan exigente. Ya que la calidad de la manzanilla depende sobremanera del momento en que se la recolecta y del tipo de secado a la que se somete, es imprescindible poner gran cuidado al hacerlo. El momento más adecuado para estas operaciones es entre los días 3º y 5º después de abrirse las flores. Es cuando se han formado la mayoría de principios activos. La operación debe hacerse en un secado a temperatura no demasiado alta (no superior a 45ºC). Un lugar ventilado y a la sombra resulta indicado para ese fin. Con la manzanilla destinada para baños se recolecta toda la hierba que se cuelga para desecar. Si hace falta se arrancan las partes superiores (flores con pedúnculo y ápices de las hojas). El aceite de manzanilla se obtiene por destilación acuosa.


11.- Efectos secundarios: Cuando se administran dosis adecuadas la manzanilla no es perjudicial. Sin embargo, hay que prevenir en contra de su utilización continuada. Muchas personas hacen de la manzanilla el té habitual que beben diariamente con la esperanza de lograr así mejores resultados. En tales casos pueden llegar a producirse mareos, conjuntivitis e incluso intranquilidad nerviosa.


12.- Recetas:
Té de manzanilla: Se vierte una taza de agua hirviendo sobre 1 ó 2 cucharaditas llenas de flores de manzanilla y se cuela al cabo de 10 minutos. Hay que beberlo caliente pero no excesivamente.
Baño de manzanilla: En un recipiente con 1 litro de agua hirviendo se echa un puñado pequeño de flores de manzanilla, se respira el vapor durante 5 o 10 minutos, se cubren la cabeza y el recipiente con una toalla grande. Son asímismo muy recomendables los baños de vapor para el tratamiento de las hemorroides o contra las inflamaciones de la mucosa vaginal. Para estos casos y con las mismas dosis anteriormente indicadas, se utiliza un recipiente de mayor tamaño, como por ejemplo un balde.