Lino

LINO

1.- Nombre científico: Linum usitatissimum.


2.- Otros nombres comunes: Boja blanca, manto de la Virgen, pañales de la Virgen.


3.- Partes de la planta de uso médico: Las semillas y el aceite graso obtenido en frío de ellas (aceite de linaza).


4.- Descripción de la planta: Hierba anual que en Centroeuropa aparece sólo en cultivo, aunque a veces se asilvestra. Sobre delicados tallos que alcanzan entre 50 y 70 cm de altura y que van recubiertos de numerosas hojas alternas de forma lanceolada, aparecen en posición terminal flores pentapétalas de color azul cielo o blanco a veces. Las anteras y el estilo son azules. En la madurez se origina una cápsula redonda que contiene de 8 a 10 semillas lisas y brillantes.


5.- Época de floración: Durante el verano.


6.- Presencia: Se cultiva en campos. Se ha demostrado que esta planta fue ya cultivada durante la Edad de Piedra.


7.- Sustancias activas: El mucílago, presente en grandes cantidades, es el principal componente para el uso de las semillas en medicina. El aceite graso intensifica ese efecto y recientemente se ha atribuido eficacia también a la linamarina, un glicósido que se descompone fermentativamente y libera entonces pequeñas cantidades de ácido prúsico.


8.- Acción curativa y uso: Las semillas tienen multitud de usos en medicina. Se las emplea en primer lugar como purgante contra el estreñimiento crónico. Ya que se ha demostrado que los llamantes purgantes drásticos conllevan secuelas negativas porque irritan el intestino, con las semillas de lino puede "enseñarse puntualidad" al mismo hasta que la expulsión de las heces vuelve a realizarse por si misma sin necesidad de ninguna ayuda. Debido a la capacidad de hinchamiento de las semillas se produce un aumento en el volumen del bolo intestinal, con lo cual tiene lugar una dilatación que favorece a su vez los movimientos del intestino. Si se utilizan semillas frescas molidas también el aceite graso participa en el proceso de purga, pues actúa como deslizante. Por último, las pequeñas cantidades de ácido prúsico intervienen asímismo en el proceso. Pero las semillas de lino tienen muchas otras ventajas gracias a su contingente de mucílagos. Como infusión son un buen gargarismo contra las inflamaciones en la boca, la faringe y las encías, y bebido a temperatura templada alivian la tos irritativa, la ronquera y la mucositis gástrica, actuando en ambos casos el mucílago como una cubierta protectora que se deposita sobre las mucosas inflamadas e irritadas. Como cataplasma alivian los dolores y ablandan los forúnculos y los apostemas. Para fines purgantes se las consume aplastadas o molidas. No conviene reblandecerlas previamente por que el hinchamiento ha de producirse en el interior del intestino. Si se las mezcla con una compota o se las endulza con miel se incrementan sus propiedades, lo mismo que si se añade lactosa en la proporcion 1:1. Hay que tomar como mínimo 2 cucharadas por la mañana y por la noche. El efecto causado no se refleja de inmediato sino que hay que tener un poco de paciencia. En el caso de un estreñimiento crónico puede incluso tardar 2 ó 3 días hasta que soluciona el problema. El aceite de linaza obtenido de las semillas es igualmente un medicamento útil. Usado externamente alivia y favorece la curación de las afecciones cutáneas, la psoriasis, los exantemas secos y, sobre todo, el herpez zóster. Es eficaz incluso en las verrugas y los ojos de gallo. Todo lo anterior también es aplicado por la medicina popular, que también suele usar al lino para aliviar los dolores de muelas, y para tratar la ciática, el reuma, las neuralgias faciales, el dolor de vientre, los cólicos biliares, los dolores de la vejiga y los trastornos renales.


9.- Recolección y preparación: Las semillas suelen recolectarse a finales del verano mediante trilla y se las seca después. Son activas solamente las que están totalmente maduras, El aceite de linaza, por el contrario, puede obtenerse de las que no lo están del todo. Se hace por prensa; el aceite utilizado en medicina debe presentarse en frío.


10.- Efectos secundarios: No son de temer.


11.- Recetas:
Té de lino: Se añaden 1 ó 2 cucharaditas de semillas a 1/4 de litro de agua fría y se deja reposar durante 20 minutos, dando de vez en cuando vueltas. Sin prensarlo se decanta el líquido y para utilizarlo se le caliente ligeramente.
Cataplasma de semillas de lino: Se ponen las semillas trituradas en un saquito de muselina que se introduce en agua hirviendo durante 10 minutos, aplicándolo a continuación sobre la zona enferma. No se conoce la explicación exacta a la acción de un cataplasma sobre la tumefacción hepática, pero lo cierto es que se produce un auténtico alivio.