Licopodio

LICOPODIO

1.- Nombre científico: Lycopodium clavatum.


2.- Otros nombres comunes: Azufre vegetal, caminera, colchón de pobre, polvo de palo.


3.- Partes de la planta de uso médico: Las esporas, aunque en ocasiones también toda la vegetración aérea.


4.- Descripción de la planta: Se arrastra por el suelo igual que una serpiente verde, va densamente cubierto de pequeñas hojitas que acaban en una punta capilar y se ramifica abundantemente de modo que llega a constituir alfombras densas. Los ramos erectos alcanzan una altura de 10 a 15 cm. En su extremo se forman bifurcadas las espiguillas fructíferas que contienen las esporas, que flotan sobre el agua sin mojarse y que constituyen la droga.


5.- Época de floración: Las esporas maduran durante el verano.


6.- Presencia: Se encuentra esta planta en terrenos silíceos, y bosques de coníferas.


7.- Sustancias activas: Las esporas contienen aproximadamente un 50% de aceite graso y pequeñas cantidades de los alcaloides presentes en la parte vegetativa. Se ha detectado también un hidrato de carbono de tipo celulósico (esporonina), ácido hidrocafeínico y sacarosa. En el cuerpo vegetativo están los principios activos más importantes, varios alcaloides muy venenosos cuya cantidad depende del habitat de la planta.


8.- Acción curativa y uso: Las esporas en forma de polvo para heridas actúan como calmante cuando se las aplica sobre porciones inflamadas de la piel. Se produce un efecto refrescante y de mitigación del dolor. Los pacientes que se han herido aprecian mucho este alivio. En uso interno (mezclado con lactosa en la proporcion 1:10), se toma una punta de cuchillo 3 veces diarias para los dolores de la vejiga. En las farmacias se usan estas esporas para la preparación de diversas píldoras. El cuerpo vegetativo de la planta, sin embargo, es diurético, antipirético y analgésico. Se le usa pocas veces como té contra los dolores de la vejiga y el riñón. En cuanto a la medicina popular, el cuerpo vegetativo se emplea desde muy antiguo, mientras que las esporas son empleadas desde mediados del siglo XVII. En nuestra época se emplean ambas. El tratamiento de las heridas de la piel, de los eczemas exudantes y del prurito son los principales campos de aplicación en el uso externo, mientras que las esporas ejercen acción interna (2 veces diarias una punta de cuchillo) contra el reuma, los cálculos renales, los cólicos, las flatulencias y la diarrea. En forma de té se emplea en la retención de orina, en los dolores de la menstruación, en el reúma y en los cólicos.


9.- Utilización en homeopatía: La homeopatía aprecia mucho al licopodio. La tintura original se prepara a partir de las esporas; las distintas potencias son eficaces en las enfermedades de los órganos urinarios y sexuales, de los digestivos y de los respiratorios cuando se toman 2 veces diarias de 5 a 10 gotas. Citaremos en especial las siguientes dolencias: hepatomegalia, arenilla renal, espasmos vesiculares, cólicos, gota, reuma, flatulencias, bronquitis, estreñimiento, hemorroides y varices. La tintura se recomienda además a todos aquellos que tras enfermedades febriles no recuperen en seguida las fuerzas. El tipo licopodial de la teoría homeopática de las constituciones, o sea, el paciente al que le sentará especialmente bien el licopodio, tiene las siguientes características: muy inteligente, con mente aguda, desarrollo débil de la musculatura, poco deportivo con tendencia a las afecciones hepáticas y pulmonares, y pálido con facciones arrugadas. Una observación a tener en cuenta es que tras la ingestión de licopodio se produce una mayor secreción de orina y un aumento del ácido úrico en la misma


10.- Recolección y preparación: Las esporas maduran en pleno verano y para conseguirlas hay que agitar los esporangios. Si se las quiere recoger en grandes cantidades hay que arrancar los esporangios antes de la maduración, extenderlos sobre hojas de papel y dejar que maduren para agitarlos después en un tamiz. El aparato vegetativo completo apenas se recolecta, pero quien lo quiera tendrá que hacerlo a comienzos del verano con tiempo muy seco. El secado al aire y en la sombra es mejor que el empleo de calor artificial.


11.- Efectos secundarios: Ya que los distintos alcaloides del licopodio, presentes en diversas cantidades, son muy tóxicos (neurotoxinas), el profano deberá abstenerse de la utilización de esta droga. Las esporas, por el contrario, son inofensivas por que aunque existen alcaloides, su cantidad es mínima. Es recomendable el uso de preparados homeopáticos.


12.- Recetas:
Té de licopodio: Se vierte 1/4 de litro de agua fría sobre 1 cucharadita llena de licopodio, se calienta hasta que rompa a hervir, y se cuela de inmediato. Hay que beber 3 tazas diarias templadas.