Helenio

HELENIO

1.- Nombre científico: Inula helenium.


2.- Otros nombres comunes: Ala, alaní, campana, enula, hierba campana, hierba del ala, hierba del moro, inula, ojo de caballo, raíz del moro.


3.- Partes de la planta de uso médico: La raíz, y en la medicina popular también las hojas.


4.- Descripción de la planta: La parte aérea de la planta nace de un rizoma recio y engrosado, y tiene un tallo surcado que se ramifica solamente en la parte superior, alcanza una altura de 1 metro y se recubre de pelos hirsutos. Las hojas basales son grandes, largamente pecioladas y elípticas alargadas. Las del tallo tienen forma acorazonada y son acuminadas. Todas ellas muestran el envés afelpado y su borde es entallado o dentado de manera irregular. Las cabezuelas de gran tamaño (diámetro de 6 a 7 centímetros) son amarillas y se disponen en umbela.


5.- Época de floración: Durante todo el verano.


6.- Presencia: Es originaria del Asia Central pero en Europa (naturalizada a partir de cultivos), se la encuentra en prados y dehesas, entre la maleza ribereña, en los setos y en los cercados. Sin embargo, hay todavía huertos en los que se la cuida y cultiva.


7.- Sustancias activas: Aceite esencial en una cantidad comprendida entre el 1 y el 3%, siendo el principal componente el llamado alantacanfor (helenina). La alantolactona, muy relacionada químicamente con la santonina de acción vermífuga, se cuenta igualmente entre los principales activos, y hay además sobre un 45% de inulina (almidón de las compuestas), principios amargos y fructosa.


8.- Acción curativa y uso: El empleo médico de la raíz de helenio es muy diverso. No puede negarse la existencia de una acción mucolítica y calmante de la tos ni tampoco de un efecto espasmolítico. Esto hace que la droga constituya un componente admitido en numerosas tisanas y que actúa también en los casos de asma y de tos ferina, si bien son pocos los médicos que la emplean con frecuencia. En cuanto a la medicina popular, se usa el helenio principalmente para las afecciones pulmonares y la tos, pero también en menor medida para las dolencias en el estómago, en el intestino, de la bilis, el hígado, la vejiga y los riñones. Hay que destacar las siguientes: flatulencias, ictericia, retención de la orina, diarrea y vermicularias. Se le suele emplear en forma de té. Por otra parte, contra la falta de apetito se recomienda masticar las raíces antes de las comidas. Se dice también que sus hojas frescas aplicadas sobre las heridas, estimulan la cicatrización, curan las úlceras y reducen los abscesos.


9.- Recolección y preparación: Se recogen solamente los rizomas de las plantas vigorosas que tengan 3 años. Se hace en otoño o en primavera, y para el secado se les corta en rodajas o a la larga. En cuanto a las hojas, se arrancan de las plantas jóvenes y se las seca al aire.


10.- Efectos secundarios: Las sobredosis producen vómitos y dolores de estómago.


11.- Recetas: