Fresa silvestre

FRESA SILVESTRE

1.- Nombre científico: Fragaria vesca.


2.- Otros nombres comunes: Frutilla, mayueta.


3.- Partes de la planta de uso médico: Lo más frecuente es utilizar las hojas y los frutos maduros, y en ocasiones también las raíces.


4.- Descripción de la planta: El arbusto en roseta alcanza una altura comprendida entre los 5 y 20 cm y forma largos estolones reptantes que echan raíces en los nudos. Las hojas son largamente pecioladas, trifoliadas, de color verde por el envés. Las flores constan de 5 pétalos blancos, 5 sépalos verdes y un caliz externo. El receptáculo floral se vuelve carnoso al marchitarse aquellas, y desarrolla el falso fruto que todo el mundo conoce por el nombre de fresa. Dentro de él van las pequeñas pepitas brillantes (los frutos).


5.- Época de floración: A finales de la primavera y principios del verano.


6.- Presencia: Los fresales, que son las bayas más deliciosas de cuantas crecen en el bosque, crecen en las espesuras de los caminos o en los linderos del arbolado, sobre troncos caídos o en claros soleados, tanto en las llanuras como hasta el nivel arbóreo en las montañas. Es una especie frecuente, aunque rara vez forma poblaciones extensas.


7.- Sustancias activas: Las hojas contienen tanino, algo de aceite esencial y flavonas. La cantidad del primero es reducida en estado juvenil, pero aumenta después. El principio activo más importante de la raíz son los taninos, que se presentan en cantidades que llegan a suponer el 10%. En los frutos debe citarse sobre todo a la vitamina C. Las fresas maduras se cuentan entre los frutos más ricos en esta última. Supone unos 60 mg por cada 100 g de materia comestible. En la acción que causa esta especie participan asímismo ácidos orgánicos, minerales tales como potasio, magnesio, calcio, hierro, cinc, manganeso, cobre, cobalto, fósforo y otras vitaminas.


8.- Acción curativa y uso: Las raíces y las hojas se utilizan como productos con tanino. Contra la inflamación de las mucosas se hacen gárgaras y enjuagues con una decocción (té) y se tratan con ella también las alteraciones gastrointestinales, especialmente la diarrea. Se logran igualmente buenos resultados contra la ictericia y como tónico para los niños débiles. El consumo de los frutos frescos mejora el funcionamiento del hígado y de la bilis, aplicación que se conocía ya en la antigüedad y que la ciencia moderna ha confirmado. Los días en los que se consume esta fruta son días de salud para un hígado sobrecargado; tomar 125 g de fresas 3 veces diarias una vez a la semana es una buena cura durante la temporada de esta fruta. En cuando a la medicina popular, las fresas recién cogidas gozan de una gran reputación. Las fresas silvestres son más aromáticas y contienen más sustancias, vitaminas y minerales que las cultivadas, aunque éstas no carecen tampoco de valor. Sin embargo la medicina popular rechaza a estas últimas y recomienda la silvestre para las cardiopatías, las dolencias hepáticas y biliares, los nervios, la anemia y la falta de energías, la gota, el reuma y el estreñimiento crónico. Sirve también contras las lombrices. El té preparado con sus hojas limpia la sangre, la enriquece, y actua como sedante. Basándose sobre en crónicas de los antiguos recetarios de herbolistería, se considera a esta planta como un buen remedio contra las hemorroides, las dolencias del bazo, los dolores de la menstruación y la hidropesía. Incluso contra el asma y la bronquitis se dicen obtener buenos resultados. Por último, en cuanto al té preparado con las raíces, se recomienda para la diarrea y la ictericia.


9.- Recolección y preparación: El que quiera recoger las hojas debe hacerlo al comienzo del verano, más o menos cuando están en flor. Pero si se trata menos de aprovechar su acción medicinal que de preparar el té casero, se las recolectará cuando son jóvenes y apenas contienen taninos. Mezcladas con aspérula olorosa en la proporción de 1/4 se obtiene un té de sabor agradable. Las raíces se extraen en primavera o en otoño. En ambos casos el secado se realiza al aire. Los frutos completamente maduros son los más eficaces.


10.- Efectos secundarios: Hay personas que muestran una reacción alérgica contra las fresas y que tras haberlas comido sufren intensos picores; deberán prescindir también de las fresas silvestres. Sin embargo, pueden tomar el té preparado con sus hojas..


11.- Recetas: