Drósera

DRÓSERA

1.- Nombre científico: Drosera rotundifolia.


2.- Otros nombres comunes: Atrapamoscas.


3.- Partes de la planta de uso médico: La hierba.


4.- Descripción de la planta: La drósera forma una roseta de hojas largamente pecioladas y recubiertas de pelos glandulares; brillan al sol ya que segregan un líquido denso en el que se quedan pegados los insectos, que son "digeridos" a continuación mediante una secreción de tipo fermento. De esta manera la planta obtiene el necesario nitrógeno que no se encuentra en los suelos pobres en los que vive. De la roseta de hojas surge un tallo de 25 cm de altura, de color rojizo, con frecuencia curvo, delicado y sin hojas. Las flores se reunen en una inflorescencia racimosa blanca de unos 5 a 8 cm.


5.- Época de floración: Durante el verano.


6.- Presencia: La drósera es una especia propia de turberas altas. Está amenazada de extinción en Centroeuropa por lo que es desaconsejable recolectarla.


7.- Sustancias activas: La droserona es una sustancia espasmolítica que ha de considerarse como el principal componente de la planta. Hay además flavonoides y minerales, aceite esencial, ácidos orgánicos, derivados de la naftoquinona, enzimas y otras sustancias que indudablemente contribuyen a las propiedades de la planta.


8.- Acción curativa y uso: En la medicina académica no se usa la drósera en forma de té, si bien la tintura y los extractos son componentes de muchos medicamentos empleados contra la tos, y en especial la irritativa y la tos ferina en niños. Los pacientes de asma experimentan también alivio con estos preparados ya que reducen los accesos dolorosos. Esto se cumple en especial cuando se mezclan los extractos de drósera y de tomillo. Incluso para la tuberculosis los preparados de estas plantas medicinales son útiles y recomendables. Ya que el principal componente es un espasmolítico, merece la pena intentar el uso en los trastornos gastrointestinales que van acompañados de dolores espasmódicos. En cuanto a la medicina popular, es evidente que una planta que centellea al sol como si estuviera recubierta de diminutos diamantes, llamaría la atención de los profanos. Desde los siglos XVII y XIX se alaban los resultados obtenidos con la planta contra la tos de diverso tipo, usando infusiones de la planta seca. Suele mezclarse la drósera con llantén menor, tomillo e hinojo a partes iguales.


9.- Recolección y preparación: Para fines medicinales se utiliza toda la planta en floración sin las raíces. Hay que secarlas rápidamente aunque sin superar los 40ºC de temperatura, a fin de mantener los principios activos.


10.- Efectos secundarios: Para dosis correctas el uso de la drósera no implica peligro alguno, aunque hay gente que se queja de que la sobredosis provoca accesos violentos de tos. Masticar hojas frescas tiene como consecuencia inflamaciones de las mucosas, y si se comen, el estómago reacciona con vómitos y el intestino con diarrea.


11.- Recetas: