Col

COL

1.- Nombre científico: Brassica oleracea.


2.- Otros nombres comunes: Berza, colinabo, repollo, rutabaga.


3.- Partes de la planta de uso médico: Las hojas.


4.- Descripción de la planta: No hay mucho que decir sobre el aspecto de la col, por todo el mundo conocida, aunque su botánica si es interesante. La col silvestre, presente desde las costas mediterráneas hasta Irlanda y ya aprovechada en tiempos históricos, se convirtió en el curso del tiempo en la col cultivada en nuestros días. De todas maneras, esta especie se cuenta entre las plantas cultivadas más antiguas y sus infinitas formas son tan variadas externamente que resulta dificil adivinar en ellas un origen común. Así por ejemplo, la coliflor, la lombarda, la col rizada o las coles de Bruselas, tienen todas ellas un mismo antecesor. En todos los sitios es utilizada como hortaliza; hasta época reciente no se ha averiguado que la col constituye un excelente medicamento.


5.- Época de floración: Durante el otoño.


6.- Presencia: Principalmente cultivada. En estado silvestre se la encuentra en suelos de caliza y acantilados.


7.- Sustancias activas: Apenas se diferencian de los principios activos de muchas otras especies de hortalizas. Hay que citar minerales y elementos vestigiales, vitaminas, azúcar, almidón, celulosa, algunos principios amargos y ácidos orgánicos. De modo expreso solamente hay que mencionar a una sustancia muy activa en el tratamiento de úlceras de estómago, el llamado factor antiúlcera. Ya que se supone que se trata de una vitamina, se la llama vitamina U.


8.- Acción curativa y uso: La medicina popular alardea de haber descubierto las propiedades curativas de la col, especialmente del jugo utilizado internamente para las úlceras de estómago. De las hojas frescas se puede obtener, mediante prensa o con una licuadora, un jugo concentrado. Tiene olor peculiar y sabor soso. Este líquido ejerce una acción favorable en las dolencias gástricas, especialmente en el caso de las úlceras de estómago y de duodeno. El enfermo debe seguir una dieta suave y beber un litro de jugo crudo diario durante 4 ó 5 semanas. Los eructos ácidos y dolores desaparecen con rapidez al usar este tratamiento. Cuando se presentan flatulencias ocasionales, se remedian mezclando con té de alcaravea. Este jugo permite asímismo mejorar la enteritis (inflamaciones producidas en los intestinos grueso o delgado). Estas propiedades se deben al factor antiúlcera, llamado también vitamina U. Ejerce una acción protectora sobre las mucosas del estómago y del intestino. Este principio está asímismo presente en otras verduras, pero donde mas abundante resulta es en la col. Por otra parte, está demostrado que un consumo abundante y con regularidad de coles, produce una notable mejoría en la bronquitis, los eczemas, el estreñimiento, la ciática, la flebitis e incluso el reuma. En cuanto al uso externo, en las úlceras y heridas que no quieren cicatrizar, especialmente en el caso de las úlceras varicosas de las piernas, la aplicación de hojas de col da unos resultados sorprendentes. Se utlizan las hojas frescas de la parte interior, que se lavan con agua tibia y que, despues de escurridas y desprovistas del tallo central, son aplastadas ligeramente con un rodillo de madera. Las hojas así preparadas se colocan sobre la herida y se sujetan suavemente con una venda. Hay que cambiar el apósito dos veces al día. Con este tratamiento la herida se limpia de tal forma que elimina las secreciones fétidas y el pus, con lo cual se produce una rápida cicatrización. Cada vez que se cambian los vendajes hay que lavar la herida antes de aplicar nuevas hojas. Para ello se emplea manzanilla tibia en infusión, pues refuerza y acelera la curación. También en los casos de herpes zóster, sarampión, rubeola y otras erupciones, dan buenos resultados los apósitos de col, así como en las quemaduras y los panadizos. Por último, otro uso de la col es para curar neuralgias faciales y dolores de muelas aplicando hojas de la planta en la zona afectada, si bien este último uso está menos extendido.


9.- Recolección y preparación: Las pellas se cortan en otoño y se almacenan en un lugar fresco y seco.


10.- Efectos secundarios: Después de tantas alabanzas sobre la col, no son de temer efectos secundarios, pero a fín de ser fieles a la verdad no puede ocultarse que hay personas a las que la col les produce flato; son casos raros y muchas veces se debe a una preparación inadecuada (no lo suficientemente cocida). En tales casos el remedio más rápido y duradero es una taza de té de alcaravea.


11.- Recetas: