Cardo mariano

CARDO MARIANO

1.- Nombre científico: Silybum marianum.


2.- Otros nombres comunes: Abrepuño, alcarcil borriquero, argolla, bedegar, cardancha, cardo alcachofero, cardo blanco, cardo borde, cardo burreño, cardo capotero, cardo de burro, cardo de Santa María, cardo lechal, cardo manchado, cardo pelotero, cardo pinto, cardo platero, escarcil, hedegar, lechero, mariana, molinillo, penca, pescaillo, pincho burrero, pincho vulanero, silibo.


3.- Partes de la planta de uso médico: El fruto sin la corona de pelos.


4.- Descripción de la planta: Es uno de los cardos más bellos y de mayor tamaño. Se le reconoce facilmente por sus grandes hojas manchadas de blanco y verde, dentadas y espinosas. En el extremo de los tallos se disponen los capítulos, de forma esférica y de color rojo púrpura. De la inflorescencia fecundada se desarrollan frutos de cáscara dura provistos de una corona sedosa de pelos de la que pronto se desprenden. Los que se utilizan para fines medicinales tienen una cubierta dura, brillante y negra.


5.- Época de floración: A lo largo del verano.


6.- Presencia: En Europa central se le cultiva en campos o huertos. En algunos lugares se asilvestra en zonas secas, taludes de ferrocarril y descampados.


7.- Sustancias activas: Principios amargos, aceite esencial, resina, tiramina, histamina y flavonas. El componente más importante es la silimarina (=silibina), un compuesto flavonoide que es responsable de la acción protectora ejercida sobre el hígado.


8.- Acción curativa y uso: Los principios activos pueden proteger el hígado y actúan de modo regenerativo sobre el hígado adiposo, hoy día tan común. La hepatitis aguda, que suele ir unida a la ictericia, afecta al hombre de manera epidémica. Suele dejar tras de sí secuelas duraderas si el paciente no protege su hígado alimentándose de una forma correcta y prescindiendo totalmente del alcohol, hasta que los análisis de sangre que el médico ordena no vuelven a dar valores normales durante un largo período de tiempo, demostrando así la total recuperación del órgano. Pero la sobrealimentación y el consumo excesivo de alcohol conducen también, sin necesidad de una hepatitis previa, a la formación de un hígado adiposo, es decir, a la destrucción o inactivación de una gran parte de las células hepáticas. El cardo mariano ha demostrado en estos casos ser un remedio terapeútico vegetal específico del hígado e inofensivo. Su principio activo es el flavonol silimarina. Esta sustancia carece de efectos secundarios incluso en dosis altas, y con respecto a la regeneración hepática resulta extraordinariamente eficaz. Esta acción protectora ha sido demostrada científicamente por lo que para las personas que tengan enfermo o muy sensible este órgano, resulta muy recomendable una cura con el té de esta planta. Los trastornos se curan rápidamente y aumenta el bienestar. Con él se puede tratar con éxito una hepatitis aguda superada.
En cuanto a la medicina popular, además de usarse para lo ya expuesto, también la utiliza contra las úlceras varicosas de la pierna de tratamiento difícil. Se emplea internamente el té contra las varices. Sobre las úlceras varicosas se aplica también polvo de semillas o se preparan apósitos con el té.


9.- Utilización en homeopatía: El homeopático "Carduus marianus" se prescribe asímismo contra los trastornos hepáticos, especialmente contra los que conllevan dolores en el hígado y en la vesícula biliar. Se le emplea con éxito también contra la colecistitis, la cefalalgia frontal, el lumbago, el reuma muscular y las úlceras varicosas de la pierna. Suele emplearse la tintura y las potencias una o dos.


10.- Recolección y preparación: Las semillas están maduras durante los últimos meses del verano. La corona pilosa ha desaparecido casi por completo en esa época, de modo que resulta fácil distinguir las semillas negras. Hay que secarlas perfectamente al aire.


11.- Efectos secundarios: No se conocen.


12.- Recetas: