Arándano

ARÁNDANO

1.- Nombre científico: Vaccinium myrtillus.


2.- Otros nombres comunes: Mirtilo, ráspano.


3.- Partes de la planta de uso médico: Los frutos y las hojas.


4.- Descripción de la planta: Especie semiarbústiva de pequeño tamaño que alcanza una altura de unos 50 cm. Sus tallos verdes son angulares muy ramificados. Las hojas recias tienen un pecíolo corto son de forma ovalada con el borde ligeramente dentado y se disponen opuestas alternas. En sus axilas aparecen, aisladas o agrupadas de dos en dos, las flores esférico acampanadas, de color verde, manchadas de rojo, las cuales al alcanzar la madurez en verano, producen bayas de color negro azulado.


5.- Época de floración: A finales de primavera y primeros de verano.


6.- Presencia: Se trata de una especie que prefiere bosques umbríos, turberas y parameras, en donde constituye grandes masas.


7.- Sustancias activas: El principal componente de los frutos, razón por la que se les utiliza médicamente, es el tanino. Otros elementos son los minerales, ácidos, vitaminas y azúcar. Sin embargo, en los últimos tiempos está despertando un gran interés el colorante azul que llevan, pues afirman algunos científicos eminentes que inhibe el crecimiento bacteriano. Al parecer existe un paralelismo con el colorante rojo de la tormentila y otras bayas de este color. Los principios activos de las hojas son flavonas, taninos, arbutina, glicósidos y posiblemente sustancias que reducen el nivel de azúcar en la sangre.


8.- Acción curativa y uso: El empleo de los frutos secos son un antidiarréico muy popular, especialmente para tratar a los niños pequeños. Mejoran de forma rápida y duradera las diarreas acompañadas de fenómenos de fermentación. Se pueden administrar las bayas secas, pero es mejor preparar una decocción concentrada de la que se beberá un vaso pequeño de vino cuando haga falta. Las pepitas son ligeramente irritantes para las personas muy sensibles afectándo a la mucosa gástrica, pero con la decocción se elimina este efecto. El té de arándano, cuya preparación describimos mas abajo, se emplea también como gargarismo contra diversas inflamaciones bucales y faríngeas, pues en tales casos resultan muy eficaces los taninos. El consumo en crudo de los arándanos, es asímismo muy recomendable debido a las vitaminas, minerales y ácidos que contienen. Maduros con leche, azúcar o mermeladas, son un alimento muy sano. Sin embargo para combatir la diarrea solamente se les debe tomar secos, puesto que en fresco causan el efecto contrario. El uso de las hojas queda reservado a la medicina popular.
En cuanto a la misma, se usan también las hojas para preparar un té. Se utilizan igualmente contra la diarrea, pero también contra la tos, el dolor de estómago, las afecciones de la vejiga, las afecciones cutáneas (especialmente la psoriasis), y en uso externo para lavados, en apósitos para la conjuntivitis y para el tratamiento de quemaduras. Continuamente se oye hablar sobre éxitos al usarlo en casos leves de diabetes. Al parecer, en las hojas existe una sustancia antidiabética, pero hasta la fecha los científicos no han logrado ponerse de acuerdo a ese respecto. Muy apreciado es el té preparado con los frutos ya secos, el cual se usa en la medicina popular para el tratamiento de las hemorroides. Se dice que sanan completamente tras una cura de 3 a 4 semanas durante la cual se bebe un vaso pequeño dos veces al día.


9.- Recolección y preparación: Los frutos se recolectan cuando están totalmente maduros y se les seca con calor artificial (de 40 a 50 grados centígrados). Las hojas se arrancan de las ramas cuando son jóvenes y se las seca a la sombra.


10.- Efectos secundarios: No son de temer.


11.- Recetas:
Té de arándano: Se añaden 3 cucharaditas llenas de bayas a 1/4 de litro de agua fría, y se cuece durante 10 minutos. Después de colado y enfriado, está en condiciones de consumo.
Té de hojas de arándano: Se vierte 1/4 de litro de agua hirviendo sobre 1 ó 2 cucharaditas de hojas, se deja reposar durante 10 minutos y se cuela. Se bebe 1 taza de 2 a 3 veces al día o bien se utiliza (sin diluir) para abluciones, enjuagues y/o apósitos.