Anís

ANÍS

1.- Nombre científico: Pimpinella anisum.


2.- Otros nombres comunes: Simiente dulce, metalahura, matalahuva.


3.- Partes de la planta de uso médico: El fruto maduro.


4.- Descripción de la planta: Se trata de una planta herbácea anual que mide unos 50 cm de alto y que se sujeta al terreno mediante una raíz fusiforme. El tallo redondo se ramifica en la parte superior. Las hojas inferiores son pecioladas, indivisas y con el borde dentado. En el centro son triobuladas y en la parte superior bi o tripinnadas. Las umbelas tienen de 7 a 15 radios, con una sola bráctea o carente de ella. Los distintos elementos, sin embargo, llevan numerosas brácteas pequeñas. Las flores, pequeñas, son de color blanco.


5.- Época de floración: Durante la toda la época veraniega.


6.- Presencia: Es una especie originaria de Oriente, pero que se cultiva también en grandes cantidades en Europa, sobre todo en la región mediterránea. Existen asímismo cultivos de esta planta en América.


7.- Sustancias activas: Los anises desprenden un agradable aroma. Esto se debe a los aceites esenciales que en el producto de buena calidad suponen entre el 2 y el 3%. El componente principal de estos aceites es el anetol. Contienen también aceites grasos, azúcares y proteínas.


8.- Acción curativa y uso: El anís es un remedio contra el flato que refuerza el estómago y presta buenos servicios contra la tos. A pesar de su popularidad hay que decir que es siempre "el segundo" entre los carminativos (remedios contra el flato). El comino (semillas de alcaravea) es más eficaz, y entre los expectorantes de la misma familia, el hinojo le aventaja. De todas formas no queremos prescindir de él en ambos casos, ya sea en infusión o en forma de los múltiples preparados galénicos, que se encuentran entre los principales remedios caseros.
Todo lo que se ha dicho hasta ahora sobre la utilización del anís es tambien aplicable a la medicina popular. Las semillas de anís o un preparado de las mismas no solamente son agradables sino también útiles para quien respire mal y no pueda dormir bien. Estas semillas son beneficiosas para los hidrópicos pues abre el hígado, desplaza la orina, apaga la sed y reduce el hinchazón de vientre. El anís es también bueno para los dolores internos del estómago, de los pulmones y del hígado pues fortalece y calienta todos los órganos internos. Elimina además las flatulencias. Por si ello fuera poco abre el camino para el semen si es un hombre, o para la leche si es una mujer, y tomado en seco regula las deposiciones, la disentería y el flujo blanco de la mujer.


9.- Consejo particular: Tal como hemos indicado el anís es "el segundo" si se le compara con el comino (semillas de alcaravea) o el hinojo. Tiene sin embargo una gran ventaja respecto a ambos, y es que su sabor es el mejor de los tres. Resulta por tanto, muy recomendable al preparar una infusión contra la flatulencia, tanto para adultos como para niños, emplear juntos los cominos, el hinojo y el anís mezclados a partes iguales.


10.- Empleo como condimento: Las drogas aromáticas útiles para la digestión y que atacan y evitan la flatulencia, son también muy apreciadas en la cocina. Los anises se utilizan muy frecuentemente para preparar pastelillos, para condimentar el pan y como aditivo digestivo a la col, a la lombarda y a muchas ensaladas de hierbas. Las frutas escarchadas contienen asímismo con frecuencia anises, y las sopas de frutas resultan mas "finas" con anis. No hay que olvidar tampoco los numerosos licores y aguardientes de anís.


11.- Utilización en homeopatía: El homeopático "Anisum" en forma de las potencias una y dos (D1 y D2), del que se administran de 3 a 5 veces diarias entre 5 y 10 gotas, se utiliza contra la inapetencia, las diarreas de los niños pequeños que están echando los dientes, la flatulencia y también como calmante.


11.- Efectos secundarios: No se conocen.


12.- Recetas: