. Abedul: Descripción y propiedades - Medicinavegetal.com
Abedul

ABEDUL

1.- Nombre científico: Betula Pendula.


2.- Otros nombres comunes: Álamo blanco, arbol de la sabiduría.


3.- Partes de la planta de uso médico: Las hojas, alquitrán y jugo.


4.- Descripción de la planta: El abedul común se trata de un árbol que suele medir entre 10 y 30 metros. Su tronco es de color muy claro y sus ramas estan recubiertas en su juventud de unas glándulas verrugosas que producen la resina. Tiene hojas de tipo serrada de unos 5 centímetros de longitud y sus flores son amarillas verdosas.


5.- Época de floración: A finales del invierno.


6.- Presencia: Los lugares en donde mas abunda esta especie es en lugares soleados y con suelos húmedos y a ser posible ácidos. Por ello es fácil encontrarlo cerca de los ríos y en zonas con no demasiada vegetación. Se trata de una especie muy extendida por toda Europa, sudoeste asiático y norteamérica.


7.- Sustancias activas: Las hojas contienen muchos flavonoides, que se completan con numerosas sustancias (aceites esenciales, principios amargos, taninos, saponina, vitamina C y otras). La savia contiene azúcar invertido, ácidos orgánicos, sales, proteínas y sustancias vegetales de crecimiento. La corteza contiene mucha cantidad de betulina, una fitoesterina, taninos, principios amargos, aceite esencial, resinas y otras sustancias orgánicas. Por último, el alquitrán de abedul se caracteriza por sus contenido en fenoles (guayacol, fresol y otros).


8.- Acción curativa y uso: El té de hojas de abedul es uno de los mejores diuréticos que se conocen. Es usado para deshidratar a pacientes con fenómenos de congestión, puesto que extrae del cuerpo solamente la cantidad estancada de agua, de una forma suave y sin dañar los riñones. Ejerce además una acción disolvente sobre las arenillas de los mismos, y de la vejiga. En cuanto a la corteza de abedul, se emplea para elaborar cremas y pomadas muy útiles para mitigar enfermedades cutáneas. Los taninos de la corteza también son responsables de su acción astringente. Por último, la savia de abedul además de diurética es analgésica, estando indicada para afecciones urinarias, gota, hipertensión arterial, edemas, sobrepeso, retención de líquidos, gripe, cefaleas, e inflamaciones en las articulaciones. En uso tópico es un buen cicatrizante de heridas, mitiga la psoriasis, y es buena para la celulitis, eczemas e incluso para la alopecia. Se usa en lociones capilares, pues detiene la caída del cabello, actúa contra la caspa y desengrasa el pelo. Por otra parte, en la medicina popular se administra agua de abedul contra los cólicos gástricos, el alquitrán para eliminar los abscesos y en pomada contra las grietas en la piel, y el té de corteza y hojas se recomienda contra la diabetes. Además, las hojas frescas se usan en muchos lugares como complemento para una ensalada. Constituyen una buena variación junto con el diente de león, el berro y la hierba de los canónigos.


9.- Recolección y preparación: A finales de primavera es cuando se recogen las hojas jóvenes y se secan al aire. La savia suele recogerse también en primavera, haciendo una incisión en la corteza de unos 5 cm de profundidad y 1 cm de diámetro. Luego se introduce una varilla y se cuelga un recipiente. De un sólo agujero se suele obtener entre 1 y 5 litros cada 10 días, dependiendo de la temperatura y las condiciones atmosféricas. En cuanto al alquitrán de abedul, se obtiene de las ramas y la corteza por medio del método de destilación en seco. Se suelen usar las ramas mas viejas y la corteza recolectada a mediados de primavera y dejada secar.


10.- Efectos secundarios: En las dosis anteriormente indicadas no son de temer efectos secundarios al utilizar hojas de abedul como té. No puede recomendarse el uso interno de la savia sin diluir, y con el empleo del alquitrán son posibles las irritaciones cutáneas.


11.- Recetas:
Té de hojas de abedul: Se vierte 1/4 de litro de agua hirviendo sobre dos cucharaditas llenas de hojas y al cabo de 10 minutos se cuela. El té debe beberse moderadamente caliente. La dosis correcta son 3 tazas diarias. Cuando se ha finalizado con la deshidratación debe dejarse de tomar.